Estoy sentada frente al computador familiar, no me gusta mucho porque el teclado es duro y me duelen los dedos, además de que no puedo taparme en mi cama mientras veo TV, creo que extraño mi pc que se lo llevo mi hermano a la U. Quizá es por eso que he estado dos horas intentando organizar mi examen para mañana y realmente no puedo, no me salen las ideas, me desespero; creo que siempre me sucede esto cuando no tengo mucha motivación para realizar algo. La única real razón que me mueve en este momento es que quiero sacarme una buena nota para pasar el ramo con una nota arriba de 5,5... pero creo que esa no es la razón. La razón es que quiero que acontezcan los acontecimientos, que sucedan los sucesos mientras mi corazón va sanando y así volver a recuperar las fuerzas y luchar.
No, no creo que sea tan así; realmente he avanzado mucho este último tiempo, puedo tomarme la libertad de llegar a muchas conclusiones con respecto a mi vida. Una de esas es que hoy estoy acercándome mucho más a la verdad; la verdad de la naturaleza de mi razón en la tierra... esa razón no es algo extremadamente loco, o extremadamente fome, en realidad es algo simple, algo que todos hacen y no se dan cuenta, pero que sin embargo no se detienen a agradecer o valorar, sin embargo yo lo hago: vivir. Es cierto que no vivo para mi propia satisfacción, ni tampoco para satisfacción de las personas, dado que ya las personas me han hecho mucho sufrir... vivo para satisfacción de Dios. Hace exactamente un año mi forma de vida era completamente diferente a hoy, el año pasado si bien no sentía un bombardeo en mi corazón, pero si cometí la mayoría de los errores que he cometido en toda mi vida, no quiero decir que antes yo era perfecta, pero si fue el año decisivo para que la vieja Loreto niña aprenda a volar sin alas ajenas.
Ya estoy en la mitad de esta carretera, tantas encrucijadas quedan detrás. La verdad es que todo este tiempo he tomado la costumbre de guardar todo mi pasado en una caja con 7 llaves e intentar por arte de magia que un día desaparezca, pero eso nunca sucederá, ya que por ese pasado hoy estoy aprendiendo a vivir... antes era fácil despertar, pero hoy no lo es, sin embargo soy más feliz, mucho más feliz, porque encontré mi camino, se que es duro pero lo seguiré siempre. Aunque el pasado no desaparezca y tenga que recordarlo todos los días de mi vida y llorar un poco, voy a seguir creciendo, seguiré viendo como mi vida es usada para las demás personas, seguiré acercándome a Dios, seguiré limpiándome de las cosas que no estaban bien antes. Pero hay algo que debo hacer y no se como hacerlo, hace tiempo yo nunca había abierto mi corazón para dejar que hicieran lo que quieran con el. Por eso no sabía lo que era sufrir, ni mucho menos que era amar. Pero así, un día, sin pedirlo llego una persona y me ofreció su corazón, yo inmediatamente sin pedir permiso le entregue todo lo que tenía en ese entonces para entregar, como nunca lo había hecho, como nunca lo había imaginado, y así, fui más feliz que nunca. Es increíble como tu vida cambia tanto cuando sientes que una persona piensa en ti cuando tu lo haces, todo florece, hasta lo más impensado, se olvida el dolor de la soledad, solo hay ganas de amar y de no perder nunca a esa persona, creo que ese fue el problema, el temor...
En diciembre del año pasado comenzó mi infierno, creo que deberán pasar muchos años aun para llegar a una catarsis de todo lo que me sucedió... fue mucho dolor, mucha agonía, tantas ansias acumuladas, tanto egoísmo y tanto amor me consumieron... pero ya ese infierno pasó, al fin. Durante este lapso de 5 meses mas o menos que acabaron con mi persona no puedo llegar y sacar otra conclusión de que fue mía la culpa, por ser de naturaleza culpable de todo en este mundo. Pero es extraño, ya que; cómo podría yo saber que era el amor?... cuando era pequeña solía soñar con vernos volar... pero nunca pensé que el amor era así... tan doloroso.
Hoy, estoy en una nueva etapa de mi vida; la paz reina mis músculos, ya las ansias, ya los nervios pasaron... y está esa cajita, guardada muy dentro de mi corazón, aveces, queriendo explotar con tanta fuerza... otras veces, siendo detenida por el arrollante poder de la mente y de la homeostasis, y es por eso que sigue ahí, cálida, latente, esperando... esperando una sola instancia para revivir la herida y volver a llorar... volver a soñar. Tengo miedo, no sería humano si no tuviese miedo... pero lo tengo, Y QUÉ PASA SI NADIE VUELVE A AMARME?, NO MEREZCO SER FELIZ?... grandes preguntas, y eternas también, realmente no se si vuelva a amar tanto como amé, pero lo único que se es que el infierno ya pasó, y gracias a Dios estoy viva, de pie... aferrada.
En diciembre del año pasado comenzó mi infierno, creo que deberán pasar muchos años aun para llegar a una catarsis de todo lo que me sucedió... fue mucho dolor, mucha agonía, tantas ansias acumuladas, tanto egoísmo y tanto amor me consumieron... pero ya ese infierno pasó, al fin. Durante este lapso de 5 meses mas o menos que acabaron con mi persona no puedo llegar y sacar otra conclusión de que fue mía la culpa, por ser de naturaleza culpable de todo en este mundo. Pero es extraño, ya que; cómo podría yo saber que era el amor?... cuando era pequeña solía soñar con vernos volar... pero nunca pensé que el amor era así... tan doloroso.
Hoy, estoy en una nueva etapa de mi vida; la paz reina mis músculos, ya las ansias, ya los nervios pasaron... y está esa cajita, guardada muy dentro de mi corazón, aveces, queriendo explotar con tanta fuerza... otras veces, siendo detenida por el arrollante poder de la mente y de la homeostasis, y es por eso que sigue ahí, cálida, latente, esperando... esperando una sola instancia para revivir la herida y volver a llorar... volver a soñar. Tengo miedo, no sería humano si no tuviese miedo... pero lo tengo, Y QUÉ PASA SI NADIE VUELVE A AMARME?, NO MEREZCO SER FELIZ?... grandes preguntas, y eternas también, realmente no se si vuelva a amar tanto como amé, pero lo único que se es que el infierno ya pasó, y gracias a Dios estoy viva, de pie... aferrada.
